Emplumada

De tanto serpentear el miedo,

me mordí.

Me tragué en silencio y por cientos de años,

el amargo y verdadero veneno.

Mi veneno es medicina.

Mi veneno, mata como cura, todo depende de ti.

¿Y qué es lo que tanto duele?

La mordida, el veneno, el silencio, el miedo.

Me dolió tanto que, tuve que hacer una pausa entre tanto alboroto

para sentir ese dolor, el veneno en mi cuerpo

y así respirar.

Respiré en estado febril.

Pues… la fiebre aclara tus ideas, limpia tu pensar, libera tu sentir,

es caminar hacia lo esencial.

Respiré, para hablar y agradecer el propósito.

Mi veneno entra para que salga lo que ya debe retirarse,

me dijo la serpiente.

Mi veneno, cual Ayahuasca, es un viaje al fondo de tu ser.

Mi veneno es un tsunami arrasando ferozmente y en pocos segundos

con todo aquello que tú por tanto miedo has retenido,

supuestamente ocultado.

Mi veneno, por eso duele, por eso alivia.

Yo también sueño con serpientes, con la serpiente emplumada.

Nataly

Landau, Germany. November 28th of 2020-March 14th of 2021.